Como una aventura extrema viví estos carnavales 2013. Quién me conozca quizás pensaría que me cambiaron completamente porque para ser honestos, el carnaval y yo nunca nos llevamos de la mano. Desde aquella época en que las "bombas de agua" eran mi terror constante y las comparsas, disfraces, multitud de gente en las calles no era mi mayor atractivo visual. Sin embargo, este 2013 todo cambió, decidí aventurarme a tierras un poco lejanas para conocer de cerca todo ese mundo que antes le huía. Gracias a una amiga que me hizo indagar a profundidad sobre las tradiciones y costumbres de los carnavales en Bolívar, tomé la decisión en ese momento de ir a verlo de cerca. Primero estuve en Ciudad Piar, tierra de mi madre, pero que jamás visito...unos carnavales bastante tranquilos pero bien organizados, con comparsas, disfraces, gente en las calles, y por supuesto la presencia de grandes artistas nacionales que pusieron a bailar a la multitud que se encontraba en las calles. Con una grata compañía de amistades estuve por allí durante el día domingo siendo uno más...sin miedos, sin "no me toques", sin "que horrible todo"...
Pero la aventura extrema comenzó el día lunes, donde jamás pensé que llegaría, donde por más de 20 años estuve renuente a visitar, si, estuve allí, nada más y nada menos que en El Callao, necesitaba tener mi propia apreciación del lugar, debo confesar que una de las cosas que me motivó a ir fue el articulo que escribí sobre la Negra Isidora para la empresa CONTENALIA SAS, toda esa investigación que hice sobre este pueblo me ayudó a tomar la iniciativa para visitarlo y así fue, en un abrir y cerrar de ojos estaba metido en una comparsa de las bandas musicales más reconocidas de estas tierras, Nueva Onda, Miguel y Sus Muchachos, The Same People y ahora puedo decir con toda honestidad, disfruté al máximo esta experiencia, claro, al principio como todo, el miedo me embargaba, la cantidad impresionante de gente que se encontraba en este pueblo, el saber que mucha gente de Puerto Ordaz estaba por allí, y puedo decir que había de todas las clases y estratos sociales...pero pasa algo muy extraño en este pueblo, es como si te pasaran un suiche y eres otra persona, una más relajada, más alegre, mas social y más humana. Todo el mundo estaba feliz, con sonrisas, amables y por supuesto, mis grandes amigos los medios pintos que jamás voy olvidarlos...gracias por las empanadas...Sin duda una experiencia que invito a todos a disfrutarlas, por lo menos una vez, habrá algunos que no les guste, que se sientan incómodos, puedo entenderlos, pero por lo menos hablan con propiedad, mientras tanto yo, esperando el próximo carnaval 2014 porque...allá voy Callao!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario