martes, 29 de enero de 2013

Gracias Azul Y no Tan Rosa

Pocas han sido las películas que han hecho que me siente frente a mi ordenador para escribir sobre ellas, la gran mayoría porque me ha gustado o porque tratan un tema del cual siento la necesidad de opinar. En su momento fue una de mis grandes favoritas, "TITANIC", otra como "IF ONLY" o traducida al español como "Un Día Inesperado", también lo hice con "SLUMDOG MILLIONAIRE", tres películas que han marcado un antes y un después de haberlas visto, americanas todas, o por lo menos gran parte de ellas. Hoy me siento honrado y agradecido de poder hacerlo con una película que ha despertado en mi grandes emociones,   inquietudes y sentimientos. Una película venezolana por cierto, dirigida por el gran actor Miguel Ferrari que, incursiona en el mundo de la dirección para realizar esta obra maestra, AZUL Y NO TAN ROSA, una historia de corte dramático que explora la intolerancia a la diversidad sexual con la propuesta de reivindicar y dignificar la elección de esta identidad, así como también esa relación padre-hijo que muchas veces se deteriora por la falta de comunicación entre ellos, por el miedo a un "qué dirán" o por la lucha constante de querer que sus hijos sean como ellos desean.
Pero Azul y No Tan Rosa, no solo trata este tema de la homosexualidad, sino también  la falta de identificación adolescente, la violencia de género heterosexual, la retorcida televisión que se aprovecha de situaciones familiares como estas para muchas veces hasta ridiculizarlas, todo esto en la gran OPERA PRIMA de Miguel Ferrari. Personajes tan reales como Diego y Fabrizio, los grandes protagonistas de ese amor que va más allá de cogerse de las manos e ir a cenar juntos, una pareja que desea ser aceptada como cualquier otra, no ser vistos como "bichos raros" en la calle, ellos son la representación de muchos venezolanos que por ese temor al rechazo siguen presentando a sus parejas como "un amigo" o un "compañero de trabajo", y como no tenerlo, si la sociedad homofóbica llega a ser tan peligrosa hasta el punto de matar por no aceptar que todos somos iguales, o por no aceptar lo que realmente son. Un personaje que sin duda recordaremos para toda la vida, Delirio Del Río, como Dolores pero Delirio, un hombre que a temprana edad supo que no estaba conforme con su cuerpo, se sentía mujer, pensaba como mujer, actuaba como mujer y eso fue lo que decidió ser, una transgénero que nos enseñó que debemos ser lo que queremos ser y no dejarnos intimidar por nadie, su lema "soy como soy...y qué" hizo que más de uno saliera de esas salas de cine aceptándose como es y punto, otros a no discriminar al que tienes al lado, ¿por qué hacerlo? ¿que tienes tú que el otro no tenga?, preguntas que después de ver esta película tienen respuesta y que cada uno debe descubrirla e interpretarla a su manera.
Gracias Delirio, Gracias Fabrizzio, Gracias Diego, Gracias Perla Marina, Gracias Armando por regalarnos esta gran lección de vida, por permitirnos colocarnos este par de zapatos que nos ayudará a caminar como realmente somos por esta vida que de por sí, ya está complicada, no te la compliques más...
Me despido de esta historia, pero la mantendré siempre en mis recuerdos...

                                                                                                             Gracias, Miguel Ferrari

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