Alguna escena:
Manos enlazadas y el vaivén del camino que están recorriendo juntos, exhibiendo todo el amor que siente uno por el otro, pasas a pensar que no importa lo que unos piensen y los que otros digan: es la mujer que amas y dejas de ser el chico más popular de la escuela para ser el más ignorado por aquellos que decías eran tus amigos. Ella un poco temerosa, tímida e introvertida ante esta situación nueva decide detenerse; él preocupado ante indescifrable reacción pregunta que pasa; ella responde:
- estoy enferma- ,
- te llevo a casa entonces-.
-Landon no, estoy enferma, tengo leucemia-
El sintió que el mundo se le venía encima, esa sensación de dolor, tristeza, de preguntas sin respuestas acumuladas en un nudo trémulo que sostenía en la garganta; ella agobiada, aliviada corre pensando que el remedio que la sanaba ya no sanaría mas. Desesperado, disgustado, sorprendido se acerca a su padre médico y le exige sanarla,
-tiene cáncer, va a morir. Ayúdame-
No escucha razones, no entiende a la medicina, se molesta con Dios por llevarse a una fiel creyente en él, se molesta con él mismo por no poder hacer nada, la impotencia y la rabia de no poder ayudarla solo lo incita a vivir, con ella, a su lado. Detiene el tiempo, vela sus sueños, la cubre del frio bajo el ocaso de esa tarde, hacerla feliz es su única esperanza.
Ella recae, y él no detuvo el tiempo, fueron las horas más largas, los pasillos interminables, la agonía peor descrita; por ella aprendió a bailar, aprendió a actuar, aprendió a creer en sí mismo, ella tenía fe en él, nunca nadie creyó en él. Con ella hizo su primera lista de ambiciones, con ella consigue ser diferente y de repente todo se esfuma, se va como si nada hubiese existido, era un motivo para estar furioso con Dios.
Despierta y solo acaricia su suave mejilla, dibuja con ella una blanca e inocente sonrisa. Calmado desea verlo, ella no pidió morir, levanta su mano y le toma la suya, ella ya había aceptado su destino, ahora le toca a él aceptarlo.
-toma, es de mi madre, allí escribía fragmentos de sus libros y frases de sus artistas favoritos-
Él abre aquel libro que ella le entrega, con sus páginas manchadas de tinta, amarillas del tiempo que cargan y entre unas hojas marcadas leen juntos:
-El amor es sufrido y considerado,
Nunca es celoso,
El amor nunca es jactancioso o engreído,
Nunca es grosero o egoísta,
Nunca se ofende, ni es resentido,
El amor no haya placer en los pecados de otros
Sino que se deleita en la verdad,
Siempre esta dispuesto a excusar, confiar, esperar…
Y soportar
Lo que venga…-
Dentro de la agonía y sufrimiento que ambos podían sentir, ella y su susceptible entusiasmo le agradece a Dios por tener mejores planes para ella, por ayudarla y enviarle un ángel para que cuidase de ella mientras estuviese enferma.
Han pasado 4 años desde que Jamie murió, ella se fue dejando en él una fe inquebrantable y una lista de ambiciones que poco a poco fue alcanzando, logró entender que nunca debió molestarse con Dios, ella obtuvo su milagro, él había sido su milagro. Ella le enseno muchas cosas de la vida: Fe, esperanza, un largo viaje que debe volar.
Finaliza con la siguiente frase: “nuestro amor es como el viento, no puedo verlo…pero si sentirlo”….
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