Creo que estos días van a ser infinitos, confundiré el día con la noche y viceversa, el insomnio una vez mas estoy seguro se apoderará de mi y no es por cualquier cosa, tengo el motivo mas colosal de todos los tiempos… o por lo menos de mi tiempo. Sin sueño, cansado, llegando de ese tedioso pero acostumbrado viaje a la capital me dispongo a crear esta nota que desde algún tiempo tengo el titulo en mi mente; no me lo pensé mucho…Buscando visa para un sueño…
Que mejor canción para desglosar todo lo que ha acontecido en mi vida desde aquel 21 de enero de 2008 cuando en pleno aterrizaje de ese interminable vuelo Madrid-Caracas-Puerto Ordaz decreté impulsivamente que algún día no muy lejano regresaría, y así fue, soñé y soñé tanto que ni yo mismo pude despertar, por algo dicen que los sueños dejan de ser sueños para convertirse en una realidad y que no desaparecen mientras no los abandones. Largo ha sido el acontecimiento, muchas veces flaqueé y me dije: -no puedo-, hasta llegué a pensar que ese no sería mi destino, que había soñado muy alto y que ya era hora de aterrizar, me dispuse a hacerlo, entré en una realidad prefabricada donde me veía fracasado, sin rumbo, donde empezar de cero no sería fácil, tenía que hacerlo porque el tiempo pasa y no perdona las equivocaciones. Muchas veces me juzgué por actuar apresuradamente sin pensar las cosas 10 veces antes de hacerlas, ese creo es mi peor defecto, el impulso a actuar sin pensar, sin analizar los pro y los contra, y éste era uno de esos momentos, voy por la vida tan de frente que no hay ni derechas ni izquierdas, ni vertientes, ni veredas. Creo que han sido meses de arduo esfuerzo, de papeles, de ajetreos, ya ni se cuantas veces he visitado el aeropuerto de Caracas, ni cuantas noches incomodas he intentado dormir en el bus de aeroexpresos, sólo por un propósito, mi visa para un sueño. Un sueño que hoy después de casi un año de anhelarlo se vuelve realidad, confieso que ha sido un reto para mí solicitarlo y una ponderación de 20 puntos el obtenerlo, ya la tengo firmada y sellada en mi pasaporte, así que no hay vuelta atrás. Así lo decidí y algún día este momento tenía que llegar, ya no tengo excusas, reclamos ni reproches, ahora el reto es mayor y sin pasar por sueño, porque no hay tiempo para soñarlo, solo vivirlo y cumplirlo.
A pocos días de enfrentarme a una nueva vida, a un futuro que me espera con la clara intención de hacerme feliz, solo me queda despedirme de la tierra que me vio nacer y crecer, de mi familia con quien compartí momentos inolvidables dignos de una BSO, de mis amigos, los que están y los que se fueron, a ellos a quiénes voy a extrañar con locura, a los amores posibles e imposibles, a las familias que a lo largo de esta etapa de mi vida me adoptaron y me hicieron parte de sus vidas, y a ti que te tengo apartada y reservada para no olvidar jamás, yo sé que esto no es una despedida porque todos vamos en la misma dirección, unos mas lentos, otros van corriendo, pero al final nos reencontraremos, solo espero que en ese camino encuentre la madurez que necesito, que deje atrás el niño malcriado que un día fui y que empiece a entender que todo en la vida no es de gratis, y merece un sacrificio, por mínimo que sea, pero hay que valorar lo que se tiene, para añorarlo cuando se pierda.
1 comentario:
Quiere decir esto que te vuelves a Madrid? Que te vienes aqui a empezar otra vida? Bueno, si es asi espero que tu sueño se realice. Es triste que todavía haya que sacar visa para realizar nuestros sueños..., pero el post te ha quedado muy sincero y auténtico.
Un bezo
Publicar un comentario